"La competencia por el primer lugar en el mercado de hoteles de lujo de Ginebra se está calentando, pero el Beau-Rivage sigue siendo el ganador indiscutible por su glamour del viejo mundo y un escenario inmejorable junto al lago. Después de 140 años de funcionamiento lo mínimo que esperarías es que el servicio sea impecable (y de hecho lo es), siempre y cuando no pretendas que te atiendan modelos de veintitantos años vestidas de negro en la recepción. Este es un hotel para aquellos que ya llegaron y, francamente, hace tiempo perdieron el interés en un diseño interior de modas pasajeras, conceptos estrafalarios de restaurantes y cosas por el estilo.
Desde el momento en que los huéspedes entran al lobby y al atrio principal del Beau-Rivage (que te dejan boquiabierto), saben que están en las manos más seguras, y en una ciudad tan consciente de la seguridad como Ginebra, eso es algo que dice mucho."
Calificación promedio de los visitantes:
No hay puntajes todavía